Recortes de historia ...

  ENTERRAMIENTOS DE CADÁVERES

 

 

 

Cadáveres y enterramientos ocupaban las inquietudes del ayuntamiento y de la clerecía local. La Junta Municipal de Sanidad, en sesión celebrada el 5 de julio de 1855, acordó varias medidas higiénicas en relación con este aspecto[1]. Acordó que, durante los meses del verano, no se condujesen los cadáveres a la parroquial ni se depositasen en las iglesias. Se habrían de trasladar directamente desde la casa mortuoria al cementerio público de san Antonio Abad. De ser hora adecuada, se podría efectuar con doble de campanas y asistencia de la cruz parroquial, de los beneficiados y del restante acompañamiento. Si hubiere precisión de trasladar el cadáver a deshoras, porque así lo exigiera el facultativo que hubiere asistido al difunto en sus últimos momentos, la conducción se ejecutaría sin la cruz parroquial, y con posterioridad se celebraría el funeral que le correspondiese.

          Sería acuerdo también de la referida Junta de Sanidad que no se le diese sepultura a ningún cadáver hasta pasadas doce horas del fallecimiento y que, en el campo santo, se establecería un local para depositar en él los cadáveres hasta la hora de su enterramiento. El asunto fue tratado conjuntamente por la Junta de Sanidad y los beneficiados de la parroquial, llegándose a unos acuerdos que fueron aprobados por el alcalde corregidor, efectuándose las siguientes variaciones:

 

Cuando el clero y los beneficiados regresasen a la parroquial desde cualquiera de los tres puntos que se habían acordado como puntos de despedida del cadáver, estos volverían a la parroquial en dos filas y precedidos por la Cruz o un lábaro que conduciría un acólito.

 

2-     No sería obligatorio que los interesados hubieren de pagar un entierro de beneficio con aparato o de 24 acompañados en aquellos cadáveres que iban a quedar situados en el depósito del cementerio a la espera de que pasasen las preceptuadas doce horas de haber fallecido; pero no se haría así con aquellos cadáveres que, por voluntad de los familiares, quedasen depositados en el interior de la ermita de san Antonio Abad.

 



[1]  Archivo diocesano de Asidonia Jerez: Fondos parroquiales: Curato (varios), caja 5, documento 80.


16/03/2016

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