Mis rinconcillo poético ...

  MONEDA DE TUS GAVETAS

 

No, no quiero más

efímeras gotas de belleza

que súbitamente mueren

abrasadas en mirada reseca.

 

Ahora que ya no están,

que son sólo luminarias

               delicuescentes,

                                             frígidas,

apagadas sobre la roca,

 

es el momento, quizás,

de estrujar el regazo amarillo,

muerto y para siempre disecado,

la melodía del norte y del sur.

 

Porque saldré a la madrugada

cuando cansado estás de ver estrellas,

y en silencio

                                         sin hermosuras

                                           sin dichas

cogeré mi corazón helado,

y me adentraré en la mar sin tiempo

con mi guadaña y mi miedo,

y caminaré ineluctablemente

tras la sal purificante y el despojamiento.

 

Así, sólo así,

dejando mi esencia,

entraré, mi Dios,

en lo que sólo en ti entiendo.


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