Mis rinconcillo poético ...

  CONTIGO

Contigo y a tu manera.

Contigo como el pulmón al oxígeno,

contigo como la sal al mar,

contigo como la luz al sol,

contigo como la sangre a la herida,

contigo como el amor al gozo,

contigo como el pájaro al vuelo,

contigo como la imperfección al hombre,

contigo como el calor a la fragua,

contigo y abrazado a la gracia

de tu gratuidad manadera

y perenne.

 

Contigo… pero des-yoado mi ser

para ser y serme a tu manera.

Te hiciste a la mía

-¡vaya negocio!-,

quiero amasarme a la tuya.

 

¡Qué gozo: a tu manera!

Hombre, desvalido, carente,

des-alado, necesitado de forja,

inculto de tanto, descoyuntado,

inmerso en un mundo

roto, y hasta el morro empecatado.

 

Pero, Jesús, contigo, siempre contigo,

con mi nada a disposición de tu todo,

con mi nada para de nada vanagloriarme,

con mi nada para servir,

con mi nada para recomponer,

con mi nada para pacificar,

con mi nada para acariciar,

con mi nada para sosegar,

con mi nada muda para cantarte,

con mi nada tullida para perseguirte,

con mi nada ciega para ver las estrellas.

 

¡Qué paz, qué gozo, qué plenitud

con mi yo ninguneado!

 

Ya estoy contigo, tan sólo

déjame oír el susurro del mar

de tus inmensidades atemporales;

déjame oler, aunque en precario

fuese, la sal cantarina

que reluce tan sólo

una tenue sombra

de la más bella de las criaturas;

déjame impregnarme del humo

del pescado humeante

a la orilla del arrabal de la villa.

Mientras, tan sólo quiero ser

mirada sin tiempo en ti fijada.

 

Contigo…

De mi mismidad agradecida

a tu Trinidad

sanante y redentora;

al calor de tu mirada,

tan sólo quiero,

a tu estilo,

una vida en tu cruz para la alteridad desolada.


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