Gentes de aquí ...

  ACQUARONI BONMATI, José Luis.Escritor (Madrid, 1919-1983)

 

Ensayista, cuentista, periodista, profesor, conferenciante y novelista. Nace en Madrid en 1919 de padres sanluqueños. Él gustaba de decir que “era andaluz de Madrid” y que “le nacieron en Madrid”. No pierde sus raíces sanluqueñas pues, aquí vivieron sus padres, el sanluqueño José Acquaroni Fernández (1879 - 14 de julio de 1932) y su madre, la gaditana María Rosa Bonmati Aragón (casados en la parroquia castrense de Algeciras en 1915), y aquí vivieron sus abuelos paternos: Antonio Acquaroni Díaz de la Concha y María Fernández de Terán. José Luís pasa en Sanlúcar de Barrameda su infancia y juventud y cursa el bachillerato. Ingresa en la Escuela Naval Militar, pero su salud le hizo desistir de  sus pretensiones. Posteriormente, en la Universidad de Sevilla, cursa los estudios de Filosofía y Letras. Sin embargo, no finaliza ni una carrera ni la otra.

 

Comenzó a trabajar como periodista en el diario jerezano “Ayer”, del que sería redactor durante siete años, así como en “La Voz del Sur”, del que fue director en 1951. Fue director de la biblioteca de Sanlúcar de Barrameda. Amplía el círculo de sus aficiones literarias, formando parte del grupo fundacional de la revista gaditana “Platero”, junto a Caballero Bonald, Fernando Quiñones, Carlos Edmundo de Ory... Tras ello, inicia una serie de colaboraciones literarias, centrándose de manera particular en el cuento y en los artículos de carácter literario. En 1956 se abre horizontes en Hispanoamérica, y es en Caracas donde, durante cuatro años, alterna la docencia en la Universidad con la tarea de impartir frecuentes y brillantes conferencias. Vuelto a España, trabaja en la editorial “Reader´s Digest”. Muere en 1983, dejando una importante labor de creación literaria a la que, y quizás no por razones estrictamente literarias, no se le ha hecho hasta el momento la oportuna y debida justicia.

 

Autor que alcanza abundantes premios literarios: el “Camilo José Cela” de cuentos (1954), el “Ínsula” de cuentos (1955), “Revista Ateneo de Madrid”, (1955), “Fiesta de la vendimia jerezana” (años 1954 y 1956), “Costa del Sol” (1966), “Hucha de Bronce” y “Hucha de Oro (1967 y 1968), “Blasco Ibáñez” (1967) , “José María Pemán”, (1977) y Premio Nacional de Literatura. Es autor de las siguientes obras: La rueda Catalina, serie de cuentos (1955), La muerte del Trompeta, novela corta (1955), El cuchillo de la madrugada (1955),  La corrida de toros, ensayos (1957), Andalucía más que una nacionalidad, ensayo, Nuevas de este lugar, cuentos (1965), El turbión, novela de 1967 que recoge sus vivencias y recuerdos de Venezuela; La hora del crepúsculo; y Copa de sombra, novela con la que consiguió el Premio Nacional de Literatura de 1977. En 2002 algunos de sus muchos relatos breves fueron reunidos en la obra Liturgias del fracaso.

 

Copa de sombra es una novela escalofriante y españolísima según su excelente prologuista Rof Carballo. La acción está situada treinta años después de la finalización de la guerra incivil española. El protagonista, Abel, suponiendo que han llegado los últimos siete días de su vida, hace un recorrido recordatorio de la misma y llega a la conclusión del impacto tan sumamente condicionado que aquella ejerció sobre su vida toda. Sus vivencias traumatizadas se convierten en un paradigma de lo que ha significado para  ese otro “yo” colectivo, España, el desastre de la guerra que dejó marcadas las conciencias”.

 

 Dirá al comienzo de la novela: “la guerra es un automatismo, que nos hace trasponer todos los límites de la convivencia, dando igual el día que la noche, el vestido o la desnudez, la compasión o la crueldad. Y la pregonada paz que sigue a la lucha se convierte en una desmemoria, en estado de amnesia de lenta aunque segura recuperación […] De ahí que las guerras se cobren sus víctimas unas en presente y otras con morosidad, y se llegue a llorar a los muertos en segunda obligación [...] Porque la guerra es siempre, para ambos contendientes, un vencimiento, un pasivo que se salda tarde, mal y nunca”.

 

 La novela, que toma su título de un verso machadiano “Con la copa de sombra bien colmada”, se estructura en siete jornadas que corresponden a los siete días que supuestamente le restan de vida a su protagonista. Es Acquaroni un novelista encuadrable dentro de la narrativa de posguerra y dentro de la nueva corriente de una brillante novelística andaluza, de riqueza lingüística y de un lenguaje elegantemente barroco, como es muy propio del espíritu andaluz. No ha mucho, el profesor Jurado Morales, del Departamento de Literatura de la Universidad de Cádiz, junto con la Biblioteca Pública Municipal, que dirigía Rafael de Pablos, tuvieron la brillante iniciativa de organizar unas Jornadas dedicadas al escritor sanluqueño, en la que intervinieron importantes representaciones del mundo cultural español. Dichas Jornadas tuvieron su culminación con un Homenaje a Acquaroni, el jueves 26 de Abril de 2001,  y la publicación por el Departamento de Publicaciones de la Universidad gaditana de las ponencias presentadas en las Jornadas de Estudios. El profesor Jurado Morales explica la razón de por qué un escritor tan reconocido en su época pasó tan rápidamente al olvido tras su muerte. Afirmó Jurado Morales que Acquaroni había sido un escritor conservador que pasó a un segundo plano con la llegada de la democracia, como Pemán, Panero o Vivanco. Añadía Jurado Morales que, sin embargo, pocos escritores habían defendido como Acquaroni la reconciliación de las dos España.


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