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  ALMONTE, Diego de. Alcalde ordinario.

 

 

Fue su esposa Beatriz Alemán. Como alcalde ordinario, podía presidir la sesión capitular en ausencia del corregidor o alcalde mayor. Ocupaba el cargo de alcalde ordinario por 1541[1]. Aparece, en las actas de acuerdos capitulares, como uno de los que recibió un carnero como regalo en la Pascua Florida.

Miembros de su familia estuvieron al servicio de la Casa Ducal y del Cabildo sanluqueño desde mediados del siglo XV. Pedro García de Almonte, como alcaide del alcázar viejo. Juzgado por la inquisición y converso, así como sus hijos Alonso, Francisco, Pedro y Fernando; su padre, Diego de Almonte, como escribano público de la villa; su hijo, Pedro de Almonte y Alemán, como caballero de la Casa Ducal; Fernando Díaz de Almonte, como regidor y caballero; Luis de Almonte, como depositario de los caudales del pósito (1592); Rodrigo de Almonte de León, como regidor y alcalde de rentas (principios del XVII), teniente de corregidor de la villa, así como corregidor de las villas de Jimena, Medina Sidonia y Chiclana. Al doctor Rodrigo le comisionó el Cabildo en 1608 para que, junto con Fernando de la Oliva, se encargasen de cobrar los dineros acordados para ejecutar, a la mayor celeridad, unas lámparas para la Virgen de la Caridad. Igualmente en 1604 fue diputado por el Cabildo para encargarse de contactar, junto con Pedro Díaz Picazo, con un autor de comedias y pactar con él todo lo referente a la venida a la ciudad de su compañía para efectuar unas representaciones el día del Corpus.

         La familia de los Almonte tenía una casa solariega en la calle que aún hoy lleva su nombre por ellos y que en esta época estuvo muy poblada. Velázquez Gaztelu afirma que el verdadero apellido de la familia fue Omonte, transformado en Almonte por la creatividad popular.

         La Calle llevó el nombre de los Almonte desde principios del XVI. Corría en paralelo con la muralla de la villa, junto a la Torre de Plateros. En 1523[2] se abrió un postigo, camino de la playa, que terminaría siendo la Cuesta de Los Almonte. En 1759 se labró la pared almenada y se empedró la cuesta. A través de la historia, la referida cuesta recibiría otros nombres: Cuesta de la Madre Ignacia, Calle de Doña Amalia de Orleáns y Cuesta de Riego

Otra calle llevó el nombre de Luis de Almonte, depositario a la sazón de los caudales del pósito. Esta calle cruzaba los jardines de lo que hoy es el Palacio Municipal. Venía, desde la Calle Almonte, a desembocar en la Cuesta de Belén.

 



[1]  AMSB. Acta de la sesión capitular de 4 de enero de dicho año.

[2]  A.M.S.B. Acta de la sesión capitular de 7 de septiembre de dicho año.


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