Gentes de aquí ...

  ANDOAIN, fray Esteban de. Capuchino

 

 

Era su nombre de pila Francisco Pedro Marcuello y había nacido el 11 de Noviembre de 1808 en Andoain (Navarra). Ingresó en la Orden Capuchina, en la que se ordenó sacerdote. Como consecuencia de la orden de exclaustración, se vio obligado a emigrar a Italia y después a América, predicando el evangelio en siete países distintos.

A su regreso, dio misiones por toda Andalucía, siendo particularmente celebradas las de Sevilla de 1878. Sanlúcar le quiso entrañablemente y dedicó a su memoria, hasta que por acuerdo pleno del Ayuntamiento fue cambiaba por el de Cuesta de Capuchinos, el camino del padre Esteban. Al comienzo de la cuesta que asciende al convento de los PP. Capuchinos, una significativa inscripción sobre azulejo: "Camino del Padre Esteban. Camino de arribo de sus esperanzas. Piedra gastada en su ir y venir por Dios. Por donde subía agotado de su labor. Hasta que un día de octubre de 1880 lo que tenía el misionero de ave viajera cayó para siempre para volver a subir 60 años después solemnemente portado por el pueblo y autoridades en un día lluvioso, en que hasta el sol salió para alumbrarle".

Falleció el 7 de Octubre de 1880 y fue enterrado en el cementerio del convento sanluqueño; pero en 1941 sus restos fueron sepultados en una capilla lateral de la iglesia capuchina.

Desde el año 1956 se comenzó su causa de beatificación en Roma. El 9 de Abril de 1959, bajo la presidencia del cardenal arzobispo de Sevilla, Bueno Monreal, y en la capilla de Santa Teresa del palacio arzobispal hispalense, tuvo lugar la apertura del proceso apostólico de fray Esteban de Andoain [1]. Se estudiaría en dicho proceso las virtudes heroicas de este siervo de Dios, apóstol de Centroamérica durante 32 años y que durante seis estuvo con San Antonio María Claret predicando por las tierras americanas. Vuelto a España (1875), inició la restauración de la Orden Capuchina en Andalucía, extinguida por el decreto de Mendizábal,  con los conventos de Antequera y Sanlúcar de Barrameda. El Vicepostulador de la causa fue el padre fray Gonzalo de Córdoba, quien residía en el convento sanluqueño.

También en el palacio arzobispal de Sevilla, el 7 de Junio de 1960 se celebró la sesión de clausura de su proceso apostólico. Con la presidencia del cardenal Bueno Monreal y después de las formalidades canónicas, el Tribunal en pleno procedió a precintar y lacrar el trasunto del proceso apostólico. El vicepostulador de la causa prestó juramento de entregar personalmente el dicho trasunto a la Sagrada Congregación de Ritos, e inmediatamente le fue entregada la caja que lo contiene, refrendada por el sello arzobispal.

 



[1] Boletín Oficial Eclesiástico del Arzobispado de Sevilla, número1.729, de 1 de Mayo de 1959, página 181.


Desde el 1 hasta el 1 de un total de 1
1