Gentes de aquí ...

  BOCHOQUE, Pepe. Cantaor. Sanlúcar XIX-XX.

 

 

Miembro de la gran familia de los Bochoque o de “Las Micas”, como también era conocida esta familia. Eran primos de Las Mirris.  Recoge “El Diccionario Enciclopédico del Flamenco”, en el artículo a él dedicado, las palabras de Ramón Medrano: Pepe Bochoque “era carnicero, alto y delgado, y creador de la cantiña de la rosa”. Su nombre de pila era José Vargas Serrano, hermano de Miguel el de La Pepa, y sobrino de Tío Frasco La Mica, Ana María La Mica y Pepa La Bochoca, que fue quien realmente se ocupó de criarlo.

Esa siguirilla , cuya letra es de verso fácil, sentido, como un manantial que irrumpe de las entrañas del pueblo, haciéndose música de garganta y acorde de corazón vibrante, que cantaba Ramón Medrano, era considerada creación personal de Pepe Bochoque:

                                 Mi mare la rosa,

                                 mi hermano el clavel,

                                 el espejito donde yo me miro

                                 mi mare lo ve.

Estas siguirillas fueron escuchadas en Sanlúcar por El Mellizo, Enrique Jiménez Fernández (Cádiz, 1848-1906), “compare” y puntillero del mataor sanluqueño, Manuel Hermosilla, y de aquí parece que la trasladó a la capital hispalense.

 

Sobre Pepe Bochoque, gran conservador de los estilos del flamenco sanluqueño, escribe el gran flamencólogo sanluqueño, Eduardo Domínguez Lobato (“Desde la Playlla” de la Peña Cultural Flamenca “Puerto Lucero”, 1998): “Pero la estirpe de los Bochoque –o, al menos, con este apelativo- viene a desvanecerse a comienzos del siglo XX, quizás con la muerte de Pepe, José Vargas Serrano, último eslabón conocido de una familia irrepetible, plena de creatividad y talento, capaz de saltar a golpe de cantes originalísimos sobre las vicisitudes, convulsiones y carencias del borrascoso siglo XIX”.


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