Gentes de aquí ...

  BIGOTE, Fernando y Francisco. Propietarios de "Casa Bigote". Sanlúcar de Barrameda.

 

El origen del hoy afamado y reconocido restaurante “Casa Bigote”  de Bajo de Guía estuvo en la modesta taberna que en el año 1951 abrió Fernando Hermoso Orcha. Taberna para los marineros de ida y vuelta, tabernas para alentar las frías salidas de madrugada y celebrar con aromática manzanilla la vuelta de la mar. Taberna de tertulias inacabables entre trozos de redes y aparejos para la mar, y algún que otro "trofeo" que algún marinero encontró enganchado en sus redes y lo donó a Fernando para que ambientara la taberna. Taberna de la familiaridad, donde una tiza anotaba en el mismo mostrador, al alcance de cualquiera, lo consumido por los clientes. Como Fernando había sido marinero antes que tabernero, sabía de la mar y de los gustos de sus hombres. Era rincón ideal para el encuentro, compitiendo con los otros "despachos" del momento, los de Fabio, Antonino y Pepa la Fuente.

En este ambiente se criaron sus hijos Fernando y Paco, jugando entre los restos sonámbulos de los barcos, presenciando la "lota" con inquisidores ojos infantiles, viendo las idas y venidas de los hombres de la mar, asistiendo a la capillita de la Virgen del Carmen a las catequesis de la señorita María del Sudor, zambulléndose en la mar desde el mistérico puente de Bajo de Guía, aquel del que decían las madres que "se tragaban a los niños" que se tiraban desde él a la mar. Y sobre todo, Paco y Fernando se criaron alimentados por la hogareña cocina familiar, de la que posteriormente serían inigualables maestros.

En 1969 el puerto pesquero se traslada a Bonanza. Parecía que con ello la pintoresca barriada sanluqueña iba a languidecer. Pero comenzó a surgir exuberante la Bajo de Guía de la riqueza culinaria, la del pescaíto frito, los mariscos, los guisos marineros y la manzanilla brillante. Y al igual que era el lugar donde mar y río se entrelazaban ante una puesta de sol y unos amaneceres esotéricos, se convirtió en el lugar predilecto para la gente de buen comer atraídas por el pescado y los mariscos recién llegados de la mar. En esta transformación han tenido mucho que ver los hermanos Fernando y Paco.

Ido el puerto a Bonanza, y con él Fernando (padre), añorante de su ancestral taberna marinera, que volvería a instalarla nuevamente cercana a los hijos de la mar, Fernando y Paco se encargaron del negocio de Bajo de Guía. Comienza una nueva etapa; desde el tapeo y los guisos marineros se da el gran salto hasta convertir el negocio en un acreditadísimo restaurante.

Se queda pequeña la vieja taberna. Son necesarias las transformaciones y estas se ejecutan en 1988. Se amplía con modernos y amplios comedores, se moderniza, sin perder las raíces, la decoración. Paco atiende con exquisitez los comedores y Fernando dirige la cocina. Y del tándem comienza a universalizarse lo mejor de la cocina sanluqueña: toda la gama de mariscos, toda clase de pescado frito, y los excelentes guisos marineros: la sopa de galeras, los huevos a la marinera, el lenguado, la raya a la naranja agria, el cazón a la marinera... De manera que de una modesta, aunque entrañablemente recordada taberna marinera, se ha pasado a un cosmopolita restaurante, por el que han pasado personalidades de la realeza, de la nobleza, del mundo político, económico y social, así como una larga lista de los denominados populares y gente del mundo artístico.

En 2001, al cumplirse el cincuenta aniversario de “Casa Bigote”, escribía con tal motivo José Carlos García Rodríguez: "De la cocina marinera de Casa Bigote, alabada sin tapujos por las publicaciones especializadas de mayor rigor en todo el mundo, se dijo que mereció más espacio y atención en el New York Times  que el mismísimo 23-F. Galardonada con importantes premios y reconocimientos, algunos de ellos de carácter internacional, la cocina de los hermanos Hermoso Marín es hoy una de las mejores propuestas culinarias de la Baja Andalucía, la más gustosa carta de presentación sanluqueña y, sin lugar a discusiones, la invitación más consciente que mueve a visitar la ciudad. Medio siglo de experiencia y de tradición cocinera avalan el éxito de Casa Bigote. Un éxito basado en la más razonable de las razones. la razón de lo natural".

 

Hoy, ya jubilado Paco, y Fernando aún en la brecha, se ha dado paso a la tercera generación, la que constituyen Nandi, César e Inmita, hijos de Fernando Bigote.


Desde el 1 hasta el 1 de un total de 1
1