Gentes de aquí ...

  AGÜIT, ÁNGEL, TENIENTE DE CARABINEROS, 1936

 

Estuvo inmerso en un hecho trascendental y del que se podría afirmar que, en cierto aspecto, pudo señalar la suerte de Sanlúcar de Barrameda en la guerra fratricida de la primera mitad del siglo XX. Los carabineros de Bonanza, dirigidos por Ángel Agüit, su teniente, se encontraban el día 19 de Julio de 1936 acuartelados y en actitud desconocida ante la complicada situación de la ciudad. Deciden en este día, en unión de su teniente, el Sr. Agüit, tomar parte en los acontecimientos que se estaban produciendo. Se aproximan al ayuntamiento con vítores a la República y otros gritos antigolpistas, pero esa actitud cambia de repente cuando, en las proximidades de la Casa Consistorial, en la Calle Amargura, observan la entrada de las tropas, tras lo que Agüit arenga a los suyos para que sigan al ejército. Los carabineros, estupefactos y desconcertados, se suman a las tropas que acaban de llegar. El estado de cosas manifestaba que el Movimiento había triunfado eventualmente en Sanlúcar de Barrameda: con una guardia civil adicta desde el principio, los dudosos carabineros integrados por un golpe de suerte, las tropas dominándose de las calles y, para colmo, con las milicias del Frente Popular dispersas, desconcertadas y desorganizadas.

 

El mismo 19 de Julio comenzó a actuar como juez instructor, teniendo como secretario a su sargento de carabineros, Sebastián Guerrero. Cuatro días después comienza el lamentable proceso de las detenciones, en que quedaron inmersos acusados de las más variopintas causas. Ejerció también en los primeros días de la guerra como comandante militar de Sanlúcar de Barrameda, pero su mandato fue tan fugaz que en el mismo día, tras suceder al alférez de la guardia civil, Manuel Soler Torrejón, fue sustituido por Antonio León Manjón. El día 16 de Agosto se encuentra al mando de dos escuadras de falangistas sanluqueños, que devuelven visita a sus correligionarios de la villa de Rota; tras ello, desfilan por Rota, por El Puerto de Santa María y por Jerez de la Frontera, donde asisten además al entierro de los cadáveres de dos aviadores alemanes.


Desde el 1 hasta el 1 de un total de 1
1