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  RUIZ BADANELLI GÓMEZ, Pedro. Obispo Justicialista. 1899-1985.

 

 

 

Sanlúcar de Barrameda, 1899- Argentina 1985. Escritor, poeta y jurista. Emigró a Argentina en 1930. Desempeñó allí el cargo de párroco. Ideólogo de la Fundación de una “Iglesia Justicialista”, de pleno acuerdo con Perón. Badanelli sería obispo de esta iglesia cismática que tuvo muy corta duración.

Sobre la vida y obra de este singular personaje, emigrado a la Argentina de Perón, es muy recomendable la lectura de la excelente obra del también sanluqueño JOSÉ CARLOS GARCÍA RODRÍGUEZ: Pedro Badanelli. La sotana española de Perón.

Una silueta suya, efectuada por José Antonio Caballero, lo denominó como “enciclopédico de las disciplines del saber”. No tuvo ningún cargo eclesiástico en la ciudad. Estuvo incardinado en la diócesis de Granada. Vivió en la Calle Viejo 3. Fue uno de los que idearon el homenaje a Dámaso Luis Martínez Eguílaz, junto con José Rodríguez Ramiro. Escribió el artículo Eguílaz, su tiempo y su obra. Enmarca el personaje literario en el preciso tiempo de su creación literaria, subrayando que la grandeza de los pueblos no se mide por sus hazañas bélicas, sino por la brillantez del pensamiento y de la creación artística, razones por la que exalta la figura de Eguílaz.

Fue hijo de notario, nació en Sanlúcar de Barrameda en el Carril de San Diego, número 63, un día 11 de Junio de 1899. Pensador, escritor, profesor universitario y conferenciante, cursó los estudios universitarios en la Universidad de Madrid, donde se doctoró en ciencias políticas y sociales. Recién ordenado sacerdote, pronunció brillantemente en la Iglesia de Santo Domingo de Sanlúcar de Barrameda el "sermón de las siete palabras"[1].

En 1930 participó muy activamente en el homenaje que se le rindió en la ciudad al dramaturgo Luis de Eguílaz con motivo del primer centenario de su nacimiento. Estuvo presente en el banquete homenaje que la ciudad rindió al abogado Manuel Blasco Garzón (encargado por el Cabildo de disertar sobre al dramaturgo Luis de Eguílaz) en el restaurante Viena Miramar el día 24 de Agosto. En el discurso que el brillante letrado pronunció, se refirió con estas palabras a Pedro Badanelli: "No he de insistir en pintar el fondo sobre el que destaca la figura literaria de Eguílaz, porque esto acaba de hacerlo maravillosamente vuestro paisano el ilustre sacerdote e insigne escritor Pedro Badanelli, en quien concurren todas las virtudes intelectuales y todos los prestigios literarios suficientes para que el pueblo que lo vio nacer así lo considere". 

En la Edición única conmemorativa (1930), que se editó con motivo de la efemérides del dramaturgo sanluqueño, y en la que escribieron prestigiosos escritores de la época, afirmaba Pedro Badanelli en un fragmento de su artículo: "Porque la verdad es esta: que la gloria y la fama de los pueblos no depende ni ha dependido nunca del número de sus guerreros, ni de sus carros de batalla, ni siquiera del Progreso al que no hemos  de confundir con la Civilización, sino de la elite de sus pensadores y de sus artistas que viene a ser dentro de la gran masa como la levadura de la que parte todo fermento".

Ese mismo año, quien tales palabras escribiera se marchó para el resto de su vida a Argentina. Fue Académico de la Hispanoamericana de Ciencias y Artes, profesor universitario en la Universidad del Litoral (Argentina) en las asignaturas de Psicología Jurídica y Derecho Penal, psicólogo de Institutos Penales en Santa Fe y obispo justicialista titular de Caná de la Iglesia Católica Ortodoxa Americana en Argentina. Escribió las novelas: Bajo la noche inmaculada (1933), La redimida de los siete demonios y Serenata de amor triunfante (1929); los libros de inspiración en la literatura clásica española: Lírica Ibérica, 1945. La cuna de don Juan, 1947. Psicología del amor de don Quijote, y Tras la morfología de don Quijote 1947. Juana de Castilla. Su drama, sus celos, su locura, 1955. Ensayos jurídicos o políticos: La ley eterna y la ley natural, 1923. Perón, la Iglesia y un cura, y Perón no está excomulgado, 1959. Los cuatro sentidos sexuales, 1966. El derecho penal en la Biblia, 1969, y una curiosa Carta abierta a Pablo VI, 1973.

          El enfrentamiento entre Badanelli y el poeta Gonzalo Martínez Sadoc fue comidilla en Sanlúcar de Barrameda. De alguna manera lo contemplo como un referente de la crispación existente en la ciudad, y del cainismo reinante desde hacía no poco tiempo. Uno, Badanelli, joven sacerdote, de familia de posibles, escritor, jurista y monárquico. El otro, trabajador, joven poeta y uno de los que, desde su juventud, incentivaron y participaron en el republicanismo sanluqueño. La chispa entre ellos podría saltar y saltó. Desconozco si tuvieron o no algún tipo de relación cuando ambos residían en Sanlúcar de Barrameda, porque el enfrentamiento, a través de escritos, tendría lugar cuando Badanelli se encontraba en Argentina.

 



[1]  Cfr. El Profeta, edición del 4 de Abril de 1926.


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