Gentes de aquí ...

  ÁVILA, Diego de. Servidor de la Casa Ducal. M. siglo XVI.

 

 

 

 

Las Algaidas, de posesión ducal, por concesiones de la Casa, fueron pasando progresivamente a propiedad del Concejo como bienes de propios. Ya en 1445 el duque había concedido al Concejo sanluqueño la facultad de poder imponer sanciones económicas a quienes cortasen leña en la zona o se dedicasen a la caza furtiva. Para velar por este derecho, el cabildo nombraba al “guarda de las Algaidas”, que a cambio de su vigilancia, se quedaría como gratificación  lo que se recaudase por multas. Es de creer que la tarea sería provechosa, pues de no ser así, no sería lógico que el duque hubiese nombrado a Diego de Ávila para que se encargase de guardar esta zona, que terminaría siendo zona de pastoreo.

 

Tanto él como su familia, los Ávila, fueron servidores de la Casa ducal: él como portero de cámara de duque (1535), al igual que lo había sido Juan (1516) –previsiblemente su padre–; Bartolomé (1548), como paje del duque; Jerónimo (1548), como caballero de la Casa; Pedro (1584), como gentilhombre de cámara; Diego (1568-1571), como alcaide del Castillo de Huelva; y Pedro (1570) como maestro de música de la Casa ducal.


Desde el 1 hasta el 1 de un total de 1
1