Gentes de aquí ...

  ARENALDO, Pedro. Comisionado, 1839

 

 

Muerto Fernando VII (1784 - 1833), comenzó la guerra sucesoria entre los partidarios de Isabel II, hija del monarca (pues el rey había abolido la “Ley Sálica” en 1830)  y los de don Carlos María Isidro, hermano del rey. En Sanlúcar de Barrameda cundió el pánico entre las autoridades y el pueblo. Una gran parte, ante el peligro que suponía la amenaza de la llegada a la ciudad de las tropas carlistas, se marchó a la otra banda, al Coto de Doñana. Las tropas nacionales de Caballería y Artillería habían salido de la ciudad con destino a Lebrija, mientras que, días después, lo hicieron, en esta ocasión para la Isla de San Fernando las tropas que vigilaban a los presos que estaban construyendo el arrecife Puerto de Santa María-Bonanza.

          Fueron curiosas[1] las medidas adoptadas por el Ayuntamiento ente la situación presentada. Las autoridades de la ciudad, protegidas por las pocas milicias que restaban, se marcharon al Coto de Doñana, eso sí aprovisionadas de lo necesario, encargando de ello a Benigno Barbadillo. Pedro Arenaldo fue nombrado presidente de la Comisión que se puso al frente del pueblo, ante la estampida generalizada. Junto a él estuvieron, como vocales, el vicario eclesiástico, los cuatro curas propios de la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la O; además de Rafael Esquivel, Santiago Luchi, Manuel Pimentel, José Macho, Francisco Sánchez y Domingo Barbadillo. Todos ellos de lo más selecto de la sociedad sanluqueña del momento.



[1]  AMSB. Acta de la sesión capitular de 24 de noviembre de 1836.


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