Colaboraciones ...

  VA POR TI, MAMÁ (A MI MAMÁ ABANDONADA)

 No llores, mamá, yo estoy contigo. Desde el interior de tu seno siento los gemidos de este llanto y la pena que quiere paralizar tu corazón.

         Debe ser muy duro creer que te amaba y descubrir su mentira. Te sientes sola, abandonada; y yo, me he convertido en un puñal clavado en tus entrañas. ¡Qué pena tan grande, mamá!

         Tenía tantas ganas de acariciarte con mis manitas y de que tú me achucharas contra tu pecho…

         Tú también soñabas conmigo, pero ahora… ¿Qué te pasa, mamá? Parece que la sangre se te hiela en las venas, no quieres pensar en mí; se entremezclan en tu pensamiento y en tu corazón unas corrientes muy oscuras, las puedo percibir en mi pequeño cuerpecito y en toda mi pequeña personita.

         Sé que te he hecho mucho daño, pero no dejes que te haga más, sé valiente, no permitas que arruine tu alma, impidiendo que yo nazca; no, mamá, eso no.

         Si nos mantenemos unidos tú y yo, saldremos adelante, porque no hay fuerza mayor que la de un amor grande.

         ¿Sabes?... sueño con verte reír, llena de alegría, al mostrarme en tus brazos a todos tus amigos diciéndoles: “Este es mi niño, mi tesoro. Sí, mi niño es una bendición de Dios”.

         Sí, mamá, el Señor quiere bendecirte con mi presencia, con mi vida, con mi ternura infantil y, luego, con mi cariño de adulto.

         Un día, hace ya más de 2000 años, el mismo Dios se hizo un Niño pequeñito, como soy yo ahora, y estuvo los nueve meses en el seno de su mamá, ella se llama María. También esta mamá tuvo sus penas y dificultades, porque había muchas cosas que no comprendía, como tú tampoco comprendes tantas cosas que te están aconteciendo.

         Aquella mamá no se dejó vencer, se abandonó totalmente en el Señor: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según su palabra”. Y el Niño vino al mundo entre pobrezas y dificultades de todo tipo, pero el Amor de aquella Madre y aquel Hijo triunfó, hasta tal punto que dieron a la humanidad la razón más grande y convincente que se podía dar: que el Amor vence incluso a la muerte, y su victoria nos ha abierto a una plenitud de vida jamás soñada, hasta entonces, por humano alguno.

         ¿Qué te quiero decir con todo esto, mamá? Pues que es verdad, que la oscuridad, a veces, nos borra todo horizonte y nos estremecemos de angustia. Pero, si en esos momentos acudimos al Señor, nos damos cuenta de que no estamos solos, te das cuenta de que no estás sola. Él está contigo a la espera de tu Sí suplicante, para salir a tu encuentro, librarte y que recuperes tu alegría, tus ganas de vivir, y tus ganas de que yo viva también junto a ti.

         Quizás te preguntes ¿para qué o por qué tanto sufrimiento? ¿qué sentido tiene?...

         Yo no lo sé, mamá, pero veo que, cuando, a pesar del dolor, nos mantenemos en hacer lo que es bueno, y no caemos en hacer el mal, salimos más buenos, más fuertes en el amor. Como cuando un diamante en bruto sufre los zarpazos de la lima de metal, y es transformado en un refulgente brillante con la luz que recibe y refleja.

María Elena Santa-Ana Ferreira

Médico pediatra y teólogo

 


22/03/2012
Autor: MARÍA ELENA SANTA ANA FERREIRA

  VARIACIONES EN LAS EMPRESAS VITIVINÍCOLAS SANLUQUEÑAS DESDE P. DEL SIGLO XX

 

 

La superficie dedicada a viñas, actualmente, en nuestro término es de 2467 Ha, equivalentes a 5192 aranzadas, lo que supone, respecto a la totalidad de la Zona de Producción de la Denominación de Origen, un 10,49% con una producción de 80 Hl/Ha darán 38.472 botas.

            La extensión media por propietario es de 0,8732 Ha ó 1,83 aranzadas de Sanlúcar cuando en Jerez  la extensión media es de 12,90 Ha ó 28,8 aranzadas de Jerez.

            Como todos los terrenos, aptos para el cultivo de la vid de nuestro término estaban plantados, los viticultores sanluqueños se establecieron, con más grandes extensiones, en los términos de Jerez y Puerto de Santa María; introduciendo el cambio del Palomino de Jerez por la LISTÁN, que es la que actualmente se conoce por PALOMINO FINA.

            En nuestra ciudad existen tres cooperativas para elaboración de mostos que agrupan a la mayoría de los viticultores.

            La capacidad de las bodegas establecidas en Sanlúcar es de unas 180.000 botas para la de crianza, según datos de 1980, que en los últimos años han debido variar por las ampliaciones.

            La cuantía de los mostos elaborados de los años 1930 al 1950 iba de 16.000 botas a 22.000. Estas cifras dan una idea del avance que se ha experimentado, pues hay varias firmas actualmente que, individualmente rebasan las producciones iniciales.

            Elaboradores de mostos, hay censados 59 lagares de producción. Los Criadores de Vinos son 41 de los cuales 26 son almacenistas y 15 exportadores.

            En 1903 había 129 titulares de bodegas que tenían asentadas 73.033 botas, mientras que en 1810 había 28.500 en total.

            A principios del siglo XX la firma más importante de Sanlúcar, de las existentes en la actualidad era la de la Viuda de E. Hidalgo que tenía 3.320 soleras, después de haber separado sus hijos 3.841, por lo que antes de fallecer don Eduardo tenían 7.161. A continuación la viuda de don Juan de Argüeso con 2.926. Después le seguía don José Delgado y Zuleta con 1.800 más 640 de su hermano Carlos son 2.440; don Manuel de Argüeso con 1.885 y don Benito Rodríguez La-Cave con 1.641, Antonio Barbadillo con 1.384 y con tres personas en bodega, Antonio Pérez Megía con 700 y Rainera Pérez-Marín con 546, e hijos de Vicente Romero con 907, que se separaron quedando la tercera parte en Pedro Romero con 300 soleras. Las demás empresas que figuraban en la relación no existen en la actualidad, siendo la de más existencias Carlos Otaolaurruchi con 8.000 soleras.

            En 1936 las botas asentadas eran: 62.726, 64.996 en 1940, y 63.544 en 1950. Las variaciones en empresas vinateras van desde las 129 de principios de siglo a 60 en 1923, 55 en 1931 y a las 41 actuales.

            La existencia de vinos en crianza bate el récord en agosto de 1988 con 153.237 botas, de las cuales son de los Exportadores 123.474 y 29.763 de los Almacenistas.

            Las ventas realizadas por los exportadores sanluqueños  en 1987/1988 han sido para el exterior: 18.530 botas y para el mercado interior 6.377 botas.

            Entre bodegas ha habido el siguiente movimiento: Ventas: 29.986 botas. Compras: 16.746 botas.

            La producción de las bodegas establecidas en Sanlúcar, según existencias y cálculos de la producción de almacenado es de 38.310 botas por lo que lo puesto en el mercado es:

·      Exportación: 18.530 botas.

·      Mercado interior: 6.377 botas.

·      A otras bodegas del Marco de Jerez: 13.240 botas

·      38.147 en Total.

De lo que se deduce, que las bodegas sanluqueñas todavía, dependen en gran proporción de sus ventas a los exportadores del Marco, pese al gran esfuerzo que, con éxito, se está realizando tanto en el mercado nacional como en el exterior.

La proporción de Antonio Barbadillo, S.A en estas ventas supone el 51%.

En el año 1919 se creó bajo la presidencia de don Antonio Pérez Barbadillo, culto abogado, que a la sazón regentaba la bodega de Otaola y la de Hijos de A. Pérez Megía, la sociedad Mutua de Asistencia Obrera “La Previsión Vinícola”, cuya secretaría recae en don Manuel Barbadillo Rodríguez. Se emite una acción por cada obrero que empleara el socio protector y se incluyen en los Estatutos –muy adelantados socialmente– la relación de las suscritas, por lo que veremos la variación en importancia en el mercado vinícola de las empresas de aquel momento y que existen en la actualidad, aunque los empresarios hayan cambiado.

El total de obreros protegidos por la Mutua era de 517 y las empresas subsistentes en la actualidad mantienen unas plantillas que suman 268.

En la actualidad los obreros en plantilla que tienen las empresas sanluqueñas en bodega son 268 y las empresas que las sostienen de la relación de 1919 son y muestran las siguientes variaciones:

EMPRESA

Antonio Barbadillo: 17 (en 1919) y 85 (en 1989).

Delgado Zuleta/ Benito Rodríguez: 28 (1919) y 29 (1989)

Vinícola Hidalgo: 49 (1919) y 18 (1989).

Herederos de Argüeso: 39 (1919) y 15 (1989).

Pérez Megía (Sucesores): 10 (1919) y 14 (1989).

Sánchez Ayala (Sucesores): 10 (1919) y 4 (1989).

Pérez Marín (La Guita): 11 (1919) y 4 (1989).

Barón (Bodegas S. Cayetano): 10 (1919) y 2 (1989).

Pedro Romero: 6 (1919) y 7 (1989).

 

Entre las nuevas empresas es de destacar la importancia en el giro económico y social de JOSÉ MEDINA, S.A. con 28 de plantilla y una importante cuota en la exportación, así como la Cooperativa Virgen de la Caridad& CAYDSA con 29 y una gran producción de vinos y mostos.

Tal y como está actualmente el mercado de bebidas alcohólicas y en especial los vinos de la Zona del Sherry es IMPORTANTÍSIMO potenciar al máximo la imagen de la MANZANILLA, que con tan buen pie está entrando en este fin de siglo, después de haber sufrido las crisis que por los datos que hemos descrito se desprende.

Una de las medidas que deberían adoptar las bodegas sanluqueñas es la de anticiparse (pues cuando entremos en el Acta Única Europea, y obtengamos la denominación “CALIFICADA”, será obligatorio) a la prohibición de venta de nuestras manzanillas a granel, ya que se puede repetir, que el relleno fraudulento de los barriles de nuestros vinos nos vuelva a la situación que provocó la crisis de ventas en el mercado peninsular.

 

Antonio Barbadillo

Publicado en “Sanlúcar de Barrameda”

 

Revista de Gráficas Santa Teresa, n. 25. 1989.


04/06/2014
Autor: BARBADILLO, Antonio

  ¿QUÉ ES AMAR?

 

        ¿Qué es Amar?

 

 

 

 Introducción

A pesar de los dos milenios de cristianismo que llevamos, hoy en día, la humanidad ha experimentado un asombroso progreso científico-técnico, pero no en calidad humana, al contrario con gran frecuencia ese "progreso" se pone al servicio de la más horrible deshumanización, y el mal cada vez se enseñorea más poderosamente de esta tierra en la que habitamos. ¿Por qué ha ocurrido  y sigue ocurriendo esto?.

Desde muy joven, me he planteado seriamente, "qué era el amor" y "que era amar", y  hoy, cuando ya he pasado el ecuador de la vida, me siento movida a comunicar a otros, del mejor modo que pueda, qué es realmente "el amor"  y  qué es "amar", como fruto de mi vivencia cristiana y mi fe en Jesucristo.

Para ello, comienzo afirmando que el amor, es la Verdad absoluta, no hay muchos tipos de amor, el amor siempre ha existido, porque es la esencia de Dios, el Único que siempre ha existido y que tiene el poder de dar la existencia y mantenerla a todo cuanto existe.

Todo ser humano ha recibido la existencia de Dios con unas características específicas: ser el reflejo visible del Dios invisible en este mundo. "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza".

Por ello, todos hemos sido creado con una determinada capacidad de amar (limitada y variable, pero real), pues va inherente a nuestra naturaleza. Yo diría que son los "talentos", de los que Jesús habla en la referida parábola del Evangelio.

Esto hace que cada ser humano para ser feliz y sentirse realizado, necesite ejercitar esta capacidad nuclear de su naturaleza. Pero para que se despierte en él la conciencia de esta necesidad, ha de recibir primero amor, de parte de otros seres humanos, es decir, "sentirse amado".   De no ser así, sufrirá la carencia de este "alimento básico", pero no será consciente de ello, aunque sí experimentará las consecuencias deshumanizantes en su personalidad.

El pecado original, fue el acto originario contra el amor, llevado a cabo por nuestros primeros padres: Adán y Eva, en los momentos decisivos para el destino de toda la humanidad. De tal modo que trastocó su naturaleza discapacitándola para amar, y con ello la de todos sus descendientes. Y consecuencia de esto es "la tara" con la que nacemos a partir de ello, "nuestra inclinación a pecar, es decir, a ir en contra de la esencia de nuestra propia naturaleza humana que es amar". Por eso, hemos de hacernos conscientes de que todos (Salvo Cristo y su Santísima Madre) somos pecadores (que no es lo mismo que culpables) y esto nos lleva a ser incapaces de amar bien contando solo con nuestras capacidades humanas. Y la necesidad de ser curados por el Único que podía curarnos, el que es la Fuente y origen del Amor, Dios Nuestro Señor. Esto fue la  Redención que Jesucristo nos ha conseguido, y ofrece desde entonces a toda la humanidad.

 

Consecuencia de la mencionada "discapacidad para amar" con la que todos nacemos y caminamos en esta vida terrena, es la confusión sobre "qué es amar" y la variedad de "amores falsos" que el  maligno (Satanás) ha logrado introducir en nuestros pensamientos y en nuestros corazones, mediante su arma esencial, la mentira,  movido por su "naturaleza invertida", el odio.

Así identificamos: "inclinación afectiva"; "relaciones sexuales, tanto heterosexuales como homosexuales", etc. "con amar"; o hablamos de distintos tipos de amor: "amor paterno y materno";  "amor de hermanos";  "amor de amistad"; "amor de pareja" ( del tipo que sea); "amor de hijo/a";  "amor a Dios"... Todo esto es la manifestación de la "Torre de Babel" en cada corazón humano. También, con bastante frecuencia, afirmamos que "el amor es una lotería": te llega por sorpresa o nunca te llega, viene y se va cuando le parece...etc. confundiendo, la "atracción personal entre dos personas",  fenómeno afectivo-psicológico, ajeno a la voluntad personal, con el amor. Es lo que llamamos "enamoramiento" o flechazo. Pero nada de todo esto es el Amor.

El  Amor, solo es Uno, rico en facetas, (las virtudes) pero sólo uno. El que Jesucristo, nuestro Señor nos dio a conocer a lo largo de toda su acción redentora mediante su encarnación y culminación en su muerte en Cruz.  De aquí que lo primero que hemos de hacer es conocer el Evangelio y lo segundo dejarnos guiar en nuestra vida por lo que en él se nos dice, es decir: vivir el evangelio.

 

Amar es una Ciencia

Con esta afirmación ya estoy diciendo que no es una lotería, algo ajeno a nuestra voluntad. Pero que tampoco es algo fácil de conseguir.

Como ciencia supone: a) en primer lugar la adquisición de unos conocimientos, que en parte están al alcance de nuestra voluntad: siguiendo honradamente la voz de la conciencia; pero su plenitud solo se puede conseguir conociendo la revelación divina, en especial los Evangelios, y  mediante la  gracia de Dios (la ayuda divina) que hemos de pedir al Señor con la oración. Es decir como en la adquisición de toda ciencia, supone una firme decisión de nuestra persona en la búsqueda de la verdad, en este caso, concerniente a ¿qué es el amor? y ¿cómo amar? ,y por ello un continuo esfuerzo.

b) En segundo lugar, es preciso comprobar la verdad de la teoría adquirida mediante la praxis, es decir, llevando a la práctica en nuestra vida las actitudes y comportamientos que se deducen de dicho conocimiento teórico. Además de tener muy en cuenta los consejos y advertencias que en él se nos dan: paciencia, humildad, perseverancia, tentaciones, fe y confianza en el Señor (autor de  dichas enseñanzas) y por supuesto la oración mediante la cual nos unimos a Cristo, que es quien hace eficaz y posible el esfuerzo y el éxito de nuestra praxis.

c) Y en tercer lugar, confirmar los frutos que vamos adquiriendo en nuestra vida y en  nuestro entorno, en íntima relación con la praxis que, unidos al Señor, estamos llevando a cabo.

 

Amar es la Ciencia de las ciencias

Ya hemos visto como amar es una ciencia, pero ahora veremos que no es una ciencia más de la que podemos prescindir con la solas consecuencias de ignorar sus conocimientos.

Amar es desarrollar el potencial de amor que el Señor ha puesto en mi existencia al crearme, o dicho de otro modo, es desarrollar la semilla de Vida divina que Dios ha puesto en mi existencia humana, para que pueda ser "imagen y semejanza suya".

Por ello, amar no es una ciencia más, sino "la Ciencia de las ciencias", ya que el desarrollo de la misma es imprescindible para que el ser humano pueda adquirir la plenitud humana para la que el Señor nos ha creado: ser el reflejo visible de Dios invisible en este mundo; ser dioses por participación.

Esta Ciencia es pues, no el conocimiento y desarrollo de un aspecto de las realidades existentes en este mundo, sino La Ciencia de la Vida, cuyo desarrollo hace posible que la vida humana salga de la esclavitud del pecado y alcance su plenitud, superando las barreras de este mundo material y caduco, insertándose en la realidad divina que el Hijo de Dios nos ha permitido conquistar con su Encarnación  Redentora.

Pero además, va haciendo posible que un día la creación entera y con ella el noble esfuerzo humano por mejorarla (mediante el desarrollo de las diversas ciencias) superen el estado de caducidad a la que están sometidos, y participen de su misma plenitud.

 

¿Cuales son las características identificativas del amor?

O dicho de otra manera, cuales son los frutos que nos permiten reconocer la presencia del amor en nuestra vida y en la de los demás.

 Lo primero de todo he de decir que amar (poner en acción el amor), es desear y hacer el bien a todos sin acepción de personas.

En el Evangelio, Jesús nos dice: "Todo árbol bueno da frutos buenos"... es decir, si el amor está en activo en una persona, necesariamente se pone de manifiesto en acciones buenas.

San Pablo en su carta 1ª a los Corintios, C 13, v. 4 - 7 describe una serie de características que están presentes en aquellos que aman de verdad: "El amor es comprensivo, no guarda rencor, todo lo perdona..."

San Juan en su 1ª carta nos dice: "Si amamos a nuestros hermanos ( si les hacemos el bien) es que el amor de Dios está en nosotros".

Pero concretando desde mi propia experiencia puedo decir: He podido comprobar la verdad que se afirma en 1 Cor. 13, 4 - 7; he podido comprobar, que el amar engendra alegría; engendra libertad interior, deseo de amar más, claridad de discernimiento para saber actuar en conformidad con el bien; el amar te hace humilde, misericordioso, te permite superar rencores y antipatías presentes en nuestro corazón herido, te permite perdonar de corazón a quienes te han hecho daño y no guardarles rencor; te permite tener una actitud positiva y de esperanza ante las personas y los acontecimientos; te lleva a confiar más en el Señor ( en la medida que descubres su acción en tu vida); el amar mantiene la juventud en nuestro espíritu: ilusión, iniciativa, creatividad... pero al mismo tiempo te da el aplomo y la sabiduría de la experiencia vivida. Te va llevando a no temer a la muerte, porque percibes de modo creciente que tras ella te espera la revelación plena del amor de Dios.

 

La dinámica del Amor en el ser humano

Una vez que nos hemos puesto en marcha, y el amor se va desarrollando en nuestra personalidad, nos vamos haciendo conscientes de su valor ( de que es el "tesoro" del que Jesús nos habla en su parábola), y de que hemos de estar alerta y bien protegidos para no perderlo, no podemos dormirnos en los laureles, porque en este mundo en el que estamos, hoy por hoy, prevalece la mentira al servicio del mal.

Pero si somos prudentes y humildes, conscientes de nuestra pequeñez y nos agarramos fuertemente al Señor ( mediante la oración y la Eucaristía), no hemos de temer nada, crece  en nosotros la confianza del niño pequeño junto a su padre y su madre, lo cual engendra paz en nuestro corazón que a su vez se irradia en nuestro entorno.

El desarrollo del amor, si no lo abandonamos, sigue continuamente creciendo de modo exponencial en nuestra vida, nos va haciendo cada vez más reflejo del Dios invisible, hacemos posible de modo  creciente que el Señor reine más y más en  nuestro corazón y nos haga más semejantes a Él. Y con ello hacemos más cercano al Dios-Amor a quienes no lo conocen y frecuentemente lo buscan en la oscuridad. Es el devenir de la parábola del "Grano de mostaza".

El crecimiento del amor es en perfección, profundidad e intensidad: va disipando progresivamente las huellas del pecado: el egoísmo; la tendencia: a la envidia, a la soberbia, a la maledicencia, a la lujuria, a la pereza, a la ira, a la gula, a la avaricia; el uso de la mentira ( ocultar la verdad, distorsionarla, aparentar , hipocresía...). / Nuestra  personalidad va creciendo en equilibrio y libertad, en generosidad y valoración de Dios ; su amor se universaliza, y van desapareciendo los afectos particulares e interesados, sustituidos por un afecto más profundo generoso y desinteresado por todas y cada una de las criaturas, el amor va abarcando desde Dios a toda la creación./ Cada vez se percibe mejor las huellas del Señor en sus criaturas, de modo que la creación no te aleja de Dios, sino te acerca más y más a Él

Con frecuencia las oscuridades inesperadas, nos pueden hacer retroceder y experimentar nuestra miseria, sentirnos incluso perdidos y abandonados de Dios... pero tras la tempestad (la prueba) viene la calma y un nuevo crecimiento.

 

El Espíritu Santo, pedagogo del Amor

 Quien nos enseña "el amar" es el mismo Dios, mediante su Tercera persona: El Espíritu Santo.  Él está presente en toda la humanidad haciendo eficaz la Obra Redentora de Jesucristo, de modo que todo el que busca sinceramente encontrar la Verdad y vivir en ella, está abierto a su acción liberadora y vivificante. Por eso Jesús nos dijo: "Os enviaré al Espíritu Santo, el Espíritu de la Verdad, y Él os irá dando a conocer la Verdad hasta que la conozcáis completamente".

Por ello el gran Pedagogo del amor es el Espíritu Santo, el cual actúa de muy diferentes maneras para hacernos asequible su enseñanza, en función de las circunstancias en las que cada uno se encuentre y las dificultades y oscuridades que podamos tener, así como en función de nuestra respuesta a sus invitaciones (mociones)...

Nunca estamos solos, Dios siempre está pendiente de nosotros con su amor providente, pero si no estamos en la dinámica del amor, somos incapaces de percibir la acción benéfica de su presencia amorosa.

 

El Amor es la respuesta a las máximas aspiraciones del ser humano

Aunque el pecado original trastocó nuestra naturaleza, no logró borrar nuestra aspiraciones más profundas, aunque sí distorsionarlas: la sed de felicidad plena, está presente, pero se busca por caminos equivocados; la sed de libertad, está presente, pero estamos inclinados a lo que nos esclaviza;  la sed de eternidad (inmortalidad), está  también en lo más profundo de nuestro ser, y aunque muchos quieren convencerse de que todo se acaba en esta vida, no logramos convencernos de ello;  la búsqueda del  "elixir de la eterna juventud"(expresado de tantas formas a lo largo de la historia); el trasfondo de sed de inmortalidad, expresado en tantas tumbas funerarias y otras muchas manifestaciones humanas ( hoy se busca la respuesta en la ciencia); al tiempo que  afrontamos la evidencia del envejecimiento y la muerte, nos dicen que pese a  tantos adelantos científicos y técnicos el ser humano sigue siendo "un insatisfecho" cada vez más. Sencillamente porque no sabe amar y su actuar más frecuente es "Dar coces contra el aguijón", como Jesús (apareciéndose) le dijo a Pablo cuando le salió al encuentro camino de Damasco.

Ya que Amar es entrar en la dinámica de Dios que es la Plenitud de la felicidad y su fuente, es vivir su Vida, que es eterna e inalterable en su perfección, en íntima unión con Él, y es la razón de que con ello alcancemos la plenitud de una vida eterna y feliz, al lograr la meta para la que fuimos creados. Por eso Jesús nos dice: "Yo Soy el pan vivo bajado del cielo, el que coma de este pan vivirá eternamente"; "Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá para siempre".  Creer en Jesucristo supone estar en la dinámica del Amor, y por ello amarlo. El Amor es también la raíz de la verdadera fe y la verdadera esperanza.

 

¿Hay personas que aman actualmente?

Sí, hay muchas personas que aman, pero tristemente aún, muy pocas, yo diría casi ninguna, están en la dinámica del amor, porque generalmente unas veces aman y otras no (muchas veces por error); otras por dejarse provocar por el mal; otras por temor al mal predominante en su ambiente...etc.  Son personas de "buena voluntad" (destinatarias de la Buena Nueva del Evangelio), que tienen sed del triunfo del bien pero que confían poco en que esto pueda suceder, y hacen en su vida el bien que pueden, aunque ni siquiera sepan que eso es amar y sólo eso. Sintonizan con el que hace el bien y se alegran de ello, se hacen eco de quien manifiesta la bondad en su actuar... en nuestro lenguaje: "son buena gente". Se sigue cumpliendo aquello de lo que Jesús ya nos advirtió: "Los hijos de las tinieblas (los que han optado por hacer el mal como su estilo de vida) son más astutos para sus asuntos que los hijos de la Luz ( todas las personas que desean hacer el bien en su vida)".

 

¿Cómo introducirnos en la dinámica del Amor?

Jesucristo nos ha marcado las pautas esenciales para ello, además de conquistarnos la fuerza divina para que podamos hacerlo. Por eso nos dice: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie va al Padre sino por mí".

Nuestros primeros padres fueron creados en la dinámica del amor, pero al rechazar el principio básico para mantenerse en esta dinámica se salieron de ella, y predispusieron a toda su descendencia para mantenerse fuera de la misma. Ese principio era y es aceptar que sea el Señor quien guíe nuestros pasos en esta vida, en lugar de hacer lo que a nosotros nos parece actuando en contra de su voluntad.

Por ello, el primer paso es: "aquí estoy, Padre, para hacer tu voluntad";  "no he venido a hacer mi voluntad, sino la de Aquel que me envió";   "Padre, si es posible, pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya"... Siguiendo las huellas de Cristo.

El segundo paso que Jesús nos muestra es: "No he venido para que me sirvan, sino para servir"...

 El tercer paso es aceptar el ritmo de Dios en  nuestra vida: En la parábola de los "jornaleros", Jesús nos habla de que unos fueron contratados a primera hora, otros a media mañana... otros a última hora de la tarde. El Señor en su infinita sabiduría ( al servicio del Amor ), sabe cuándo y de qué modo ha de llamarnos a su servicio, lo importante de  nuestra parte es estar atentos para responder cuando quiera necesitarnos.

El cuarto paso, "no dejarnos provocar por el mal": "haced bien a quienes os maldicen";  "devolved bien por mal"; "Si te golpean en una mejilla pon la otra";  y mientras lo estaban clavando en la cruz, Jesús decía: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen".  Aquí es donde muchos de nosotros fallamos, y mostramos ser poco astutos para nuestros asuntos ( que son los del bien), y devolvemos con la misma moneda, o al menos guardamos rencor, deseamos que reciban su merecido... nos quejamos  etc.

El quinto paso: "Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas" , es decir: calcular las fuerzas que tenemos para actuar en un determinado momento; saber callar; no presumir de nada; no menospreciar a nadie; hablar con respeto y sencillez... etc.

El sexto paso: intención noble como móvil de nuestro actuar: no buscar mi interés, mi gloria, mi enriquecimiento, quedar bien, salirme con la mía, ... si no, ayudar, proteger, enseñar, beneficiar, levantar...etc. al hermano o hermanos sean quienes sean.

Y  finalmente, por encima de todo, mantenernos lo más unidos que podamos a Jesucristo: oración, atención a su continua presencia a nuestro lado, ir a estar con Él junto al Sagrario, recibirlo en la Eucaristía, pedirle perdón mediante el sacramento de la reconciliación y cuando sintamos que le hemos fallado en nuestro amor.  Como Él mismo nos dice:"Yo soy la vid, y vosotros los sarmientos, si permanecéis en Mí, daréis mucho fruto... porque sin Mí nada podéis hacer".

 

¿Qué papel desempeña el Amor en la vida de cada ser humano?

En cada vida humana, el amor tiene la misión de impregnar todos los ámbitos de su existencia, de modo que todos los aspectos de la misma (vida humana) estén iluminados y movidos por aquel.

Por ello, no existen diferentes amores, sino modos, estados y situaciones de vida en los que un mismo  y único amor  está llamado a manifestarse para darle plenitud, y con ello auténtico sentido a cada uno de estos modos, estados y situaciones de vida.

El amor deja su impronta y establece su prioridad en toda vida humana y en toda posible faceta de la misma, oponiéndose al mal  y  priorizando el  bien. De modo que una relación filial regida por el amor, necesariamente es buena; una relación de pareja regida por el amor, necesariamente es buena; una relación de amistad regida por el amor, necesariamente es buena...etc.

    

¿Qué significa que algo es bueno?

Cuando reconocemos y afirmamos que algo es bueno, estamos diciendo: esta realidad es justa, está ordenada al bien, dignifica a quien la posee o la realiza, potencia la Obra creadora; en pocas palabras: "permite crecer y vivir en humanidad "(en el plan propuesto por el Creador para la vida humana y toda la creación), o dicho de otro modo; "Está al servicio del Reino de Dios".

Desear, realizar y defender "lo bueno", es el objeto de amar, que ya decía, es poner en acción el amor.

De aquí la importancia de saber discernir lo que realmente es bueno, de lo que no lo es, aunque muchas veces lo aparente.

Para esto es básico conocer los obstáculos que en esta vida se presentan (obra del maligno y sus seguidores), para dificultarnos amar  y crecer en amor.

 

Realidad y Verdad, ¿es lo mismo?

Todo aquello que de un modo o de otro posee una existencia objetiva  (existe al margen de mi imaginación y/o mi pensamiento), y por tanto se puede confirmar, se le considera "una realidad" .

Pero, en el ámbito de "lo real", hay que distinguir a) aquellas realidades que pertenecen a la verdad de b) aquellas realidades que pertenecen y están al servicio de la mentira.

Por tanto no podemos identificar  Realidad con Verdad, ya que La verdad constituye solo aquella parte de la Realidad que se identifica con el Amor.

* Podemos decir que La verdad, es la parte de la realidad que contribuye al triunfo del bien (del amor), que construye, que hace posible el crecimiento en humanidad del ser humano y el crecimiento de toda la creación en perfección, en una palabra, que hace posible el auténtico progreso,  y con ello el crecimiento del Reino de Dios en este mundo. Por ello la verdad es la parte de la realidad con auténtica consistencia.

Dios es la Verdad absoluta,   y el Garante de toda la verdad.  Por eso Jesucristo, nos dice: "Yo soy el Camino, la Verdad  y la Vida".

Al igual que el  amor, la verdad sólo es una, aunque con múltiples facetas.

* La otra parte de la realidad (presente en este mundo) es aquella que se opone a la verdad, constituyendo  el ámbito de la mentira.

 Una realidad concreta, pertenece a este ámbito cuando aparenta "tener consistencia de bien", careciendo totalmente de ello, es decir: cuando aparenta ser algo útil a la realización personal y progreso de la creación, siendo justamente lo contrario. Se trata de aquellas realidades que se oponen y dificultan el triunfo del Reino de Dios en este mundo.

Sólo la experiencia de las consecuencias a las que llevan estas realidades descubren la falsedad de su apariencia, y ponen de manifiesto su consistencia fraudulenta.

Por eso Jesús nos dice: "Por sus frutos los conoceréis:........... un árbol malo, no puede dar frutos buenos, sólo da frutos malos".

Toda realidad fraudulenta o mentirosa, está al servicio del mal, se opone a la verdad, su finalidad es destruir  e impedir el crecimiento del amor en la humanidad, el establecimiento y crecimiento del Reino de Dios en este mundo.

Es el fruto del pecado, alimentado y promovido por el maligno. Pero como todo lo suyo, tiene los días contados, y finalmente se pondrá de manifiesto que la última palabra la tiene Dios, y con Él el triunfo del Amor, del bien. Aunque ahora tengamos que seguir combatiendo en nuestra humilde tarea de peones constructores del Reino.

 

 

Por ahora creo que he puesto todo lo que valía la pena poner.

Si más adelante veo que he de poner más, espero hacerlo.

Sanlucar de Barrameda, 7 de septiembre de 2013

 

Mª Elena Santa-Ana

 

 


30/09/2013
Autor: ELENA SANTA-ANA

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